Es una de las preguntas que más nos hacen cuando alguien llama por primera vez desde Las Palmas de Gran Canaria. «¿Trabajáis con mi seguro?» Y la respuesta es no. No estamos en el cuadro médico de ninguna aseguradora.
Sabemos que puede generar dudas. Vivimos en un país donde mucha gente tiene seguro médico privado precisamente para no tener que pagar de su bolsillo cuando necesita atención. Así que la pregunta es completamente válida y merece una respuesta honesta, no una excusa.
En este artículo te explicamos por qué hemos tomado esa decisión, qué implica el modelo de trabajo con aseguradoras para un centro como el nuestro y, sobre todo, qué opciones tienes si tienes seguro y quieres venir a Alpha. Porque hay una que mucha gente no conoce y que te permite aprovechar tu póliza sin renunciar a elegir dónde y con quién te tratas.
Cómo funciona por dentro el modelo de fisioterapia con seguros médicos
Para entender por qué no trabajamos con aseguradoras, primero hay que entender cómo funciona ese modelo en la práctica.
Cuando un centro de fisioterapia entra en el cuadro médico de una aseguradora, firma un acuerdo por el que se compromete a atender a los pacientes de esa compañía a unas tarifas pactadas. Esas tarifas, en la gran mayoría de los casos, son muy bajas. Estamos hablando de cifras que en muchos centros no superan los 8-12 euros por sesión, cuando el coste real de una atención personalizada con tiempo suficiente y profesional cualificado es bastante mayor.

La única forma de hacer viable ese modelo es aumentar el volumen de pacientes por hora. Más pacientes, menos tiempo por sesión, menos personalización. No es mala voluntad de nadie. Es matemática.
El resultado es un modelo que muchos pacientes conocen de sobra: sesiones de 20 o 30 minutos, en sesiones compartidas, sin valoración, con poco margen para explicar qué ocurre, para escuchar el contexto de cada persona o para ajustar el tratamiento a medida que evoluciona el caso.
Por qué ese modelo no encaja con lo que hacemos en Alpha
En Alpha, cada sesión tiene el tiempo que necesita para hacerse bien. Tiempo para escuchar. Para entender qué le pasa a cada persona y en qué contexto le pasa. Para explicar lo que está ocurriendo y por qué. Para resolver dudas. Para ir ajustando el plan según cómo evoluciona cada caso.
Eso no es un lujo. Es lo que hace que el tratamiento funcione de verdad, especialmente cuando hablamos de dolor persistente, lesiones que se repiten o condiciones que no han respondido a los tratamientos habituales.
Nuestro enfoque es biopsicosocial, lo que significa que entendemos el dolor como el resultado de una interacción entre factores físicos, psicológicos y del contexto de vida de cada persona. Ese tipo de abordaje necesita conversación, razonamiento clínico y tiempo real. No se puede hacer en 20 minutos entre paciente y paciente.
Trabajar con las tarifas que ofrecen la mayoría de aseguradoras nos obligaría a multiplicar el número de pacientes por hora. Y eso nos convertiría en exactamente el tipo de centro que no queremos ser: una fábrica de pacientes donde el objetivo principal es atender al mayor número posible en el menor tiempo posible.

Hemos preferido no hacerlo, aunque eso implique que algunos pacientes que nos llaman con seguro tengan que buscar cómo gestionarlo.
Esto no es una crítica a las aseguradoras ni a quienes trabajan con ellas
Queremos ser claros porque este punto es importante.
No estamos diciendo que las aseguradoras sean malas ni que los fisioterapeutas que trabajan en ese modelo no sean buenos profesionales. Muchos lo son, y dentro de las limitaciones del sistema hacen todo lo que pueden.
Lo que estamos diciendo es que el modelo de financiación condiciona inevitablemente la forma de trabajar. No es una opinión. Es una consecuencia lógica de las matemáticas. Si cobras 10 euros por sesión y tienes que mantener una clínica, no puedes dedicar 45 minutos a cada paciente. No hay forma.
El problema no es la voluntad de los profesionales. Es la estructura económica en la que trabajan. Y esa estructura, en la mayoría de los casos, no permite el tipo de atención que creemos que merece alguien que lleva meses con dolor o que tiene un problema complejo que no se ha resuelto con lo de siempre.

Qué puedes hacer si tienes seguro médico y quieres venir a Alpha
Aquí viene la parte que mucha gente no conoce, y que puede cambiar bastante las cosas.
La mayoría de los seguros médicos privados tienen una modalidad llamada póliza de reembolso o cláusula de libre elección. Esta modalidad permite al asegurado acudir al profesional o centro que considere más adecuado para su caso, aunque no forme parte del cuadro médico de la compañía. Después, el paciente presenta la factura a su aseguradora y esta le devuelve un porcentaje del coste, que habitualmente oscila entre el 50% y el 90% según la póliza.
Dicho de forma sencilla: pagas la sesión en Alpha, pides tu factura y tu seguro te devuelve una parte. El porcentaje exacto depende de las condiciones de tu póliza concreta.
En Alpha emitimos facturas con todos los datos necesarios para tramitar el reembolso con tu aseguradora, incluyendo el número de colegiado del profesional. Si tienes dudas sobre el proceso, contacta con nosotros y te ayudamos a entender qué necesitas en cada caso.
¿Qué seguros suelen tener modalidad de reembolso?
Muchas de las compañías más conocidas en España ofrecen esta opción en algunas de sus pólizas. Adeslas, MAPFRE, AXA, DKV, Sanitas, ASISA o Cigna, entre otras, tienen modalidades de reembolso con condiciones diferentes según el plan contratado.
Lo primero que te recomendamos es revisar tu póliza o llamar directamente a tu compañía para preguntar si tienes contratada la cláusula de reembolso y en qué condiciones. Es más frecuente de lo que la gente cree, y muchos asegurados no saben que la tienen disponible.
Qué necesitas habitualmente para tramitar el reembolso
El proceso varía según la compañía, pero en general suele requerir tres cosas: una prescripción médica de un médico (traumatólogo, rehabilitador o médico de familia) que indique el diagnóstico y recomiende el tratamiento de fisioterapia, la factura de las sesiones realizadas en Alpha con los datos del profesional y su número de colegiado, y el formulario de reembolso de tu aseguradora, que puedes descargar habitualmente desde su app o área de cliente.
Una vez enviada la documentación, el plazo de reembolso suele estar entre 7 y 30 días según la compañía.
Por qué la póliza de reembolso es, en muchos casos, la mejor opción
Más allá de poder venir a Alpha, la modalidad de reembolso tiene ventajas que van más allá de un centro concreto.
Libertad de elección real. No estás limitado a los profesionales del cuadro médico de tu compañía. Puedes elegir al fisioterapeuta que consideres más adecuado para tu problema, en función de su especialización, su enfoque o simplemente porque te da confianza.
Acceso a modelos de atención más personalizados. Los centros que no trabajan con seguros pueden dedicar más tiempo a cada paciente. Esa mayor dedicación tiene un impacto directo en la calidad del tratamiento, especialmente en problemas complejos o de larga evolución.
Compatible con las ventajas económicas del seguro. No tienes que renunciar a tu póliza ni a la cobertura que te ofrece. Simplemente cambias la forma en que la utilizas.
El verdadero valor de la póliza de reembolso no está solo en recuperar parte del coste de la sesión. Está en poder elegir el tipo de atención que uno desea recibir, sin quedar limitado por un cuadro cerrado.
Si quieres saber más sobre cómo trabajamos en Alpha y en qué nos diferenciamos de una clínica convencional, puedes leer sobre nuestro modelo biopsicosocial de la salud (o sobre los beneficios de la fisioterapia biopsicosocial en el dolor crónico.
Para quién tiene más sentido plantearse la póliza de reembolso
No todo el mundo necesita replantear cómo usa su seguro. Pero hay perfiles para los que tiene especial sentido hacerlo:
- Personas con dolor crónico o recurrente que no han encontrado solución dentro del cuadro médico de su seguro. Cuando el problema lleva meses o años sin resolverse, el tipo de atención importa más que el precio por sesión.
- Pacientes que buscan un abordaje integral que tenga en cuenta no solo la zona dolorosa sino el contexto completo de su situación: sus hábitos, su nivel de actividad, su historia clínica y sus creencias sobre el dolor.
- Deportistas o personas activas en Las Palmas de Gran Canaria que quieren un seguimiento personalizado y no un tratamiento estándar.
- Personas que han tenido malas experiencias con atención masificada y quieren un trato diferente, con más tiempo, más explicaciones y más implicación del profesional.
Si te identificas con alguno de estos perfiles y tienes seguro médico, puede que merezca la pena revisar si tu póliza incluye la modalidad de reembolso.
Cómo saber si tu seguro tiene cláusula de reembolso
Es más sencillo de lo que parece. Llama al teléfono de atención al cliente de tu aseguradora y pregunta directamente si tu póliza incluye reembolso de fisioterapia fuera del cuadro médico. También puedes revisar tu póliza o condicionado general, buscando términos como «libre elección», «reembolso de gastos» o «asistencia fuera de cuadro». La mayoría de compañías tienen también un área de cliente donde aparecen detalladas las coberturas contratadas.

Si descubres que no tienes esta modalidad y estás pensando en renovar o cambiar de seguro, puede ser un criterio interesante a tener en cuenta para la próxima contratación.
Conclusión: tener seguro médico y elegir dónde te tratas no son cosas incompatibles
La creencia de que tener seguro médico significa tener que ir a los centros que marca la compañía es muy extendida, pero no siempre es cierta. La modalidad de reembolso existe precisamente para dar al paciente lo que el cuadro cerrado no puede ofrecer: libertad de elección.
En Alpha hemos decidido no formar parte de ningún cuadro médico porque queremos poder ofrecer el tipo de atención que creemos que cada persona merece. Una atención con tiempo real, con escucha, con razonamiento clínico y con un plan diseñado para cada caso concreto. No para un diagnóstico genérico, sino para la persona que tenemos delante.
Si vives en Las Palmas de Gran Canaria, tienes seguro médico y quieres saber si puedes venir a Alpha con reembolso, el primer paso es revisar tu póliza. Y si tienes cualquier duda sobre cómo funciona el proceso, estamos aquí. Contáctanos y te explicamos todo sin compromiso.

Preguntas frecuentes sobre fisioterapia y seguro médico con reembolso
Sí, si tu póliza incluye la modalidad de reembolso o cláusula de libre elección. En ese caso, pagas la sesión en Alpha, pides la factura y la presentas a tu aseguradora para que te devuelva el porcentaje que corresponda. Alpha emite facturas con todos los datos necesarios para tramitar el reembolso. Si no tienes esa modalidad contratada, puedes acudir igualmente pagando directamente, o valorar si te conviene revisar las condiciones de tu seguro en la próxima renovación.
Depende de la compañía y del tipo de póliza. En general el reembolso suele oscilar entre el 50% y el 90% del coste de cada sesión, con un límite máximo anual que varía según el plan contratado. Compañías como Adeslas, MAPFRE, AXA, DKV o Cigna tienen modalidades de reembolso con condiciones diferentes. Lo mejor es consultar directamente con tu aseguradora para saber exactamente qué cubre tu póliza.
En la mayoría de los casos, sí. Las aseguradoras suelen requerir un volante o prescripción de un médico perteneciente al cuadro médico que indique el diagnóstico y recomiende el tratamiento. Algunos seguros también requieren autorización previa antes de iniciar el tratamiento. Te recomendamos consultar con tu compañía antes de empezar para asegurarte de que sigues el proceso correcto y no tengas problemas a la hora de solicitar el reembolso.
Porque las tarifas que pagan la mayoría de aseguradoras a los fisioterapeutas son muy reducidas, lo que obliga a los centros a aumentar el volumen de pacientes para ser viables. Ese modelo genera sesiones más cortas y menos personalizadas. En Alpha necesitamos tiempo suficiente con cada persona para aplicar nuestro enfoque biopsicosocial de forma real, y ese tiempo no es compatible con las condiciones económicas del cuadro médico de la mayoría de compañías.
Habitualmente necesitas la prescripción médica, la factura de las sesiones realizadas en Alpha con los datos del profesional y su número de colegiado, y el formulario de reembolso de tu aseguradora. En Alpha emitimos facturas con todos los datos necesarios. Si tienes dudas sobre qué documentación concreta pide tu compañía, consúltala directamente o contacta con nosotros.